Flora y Fauna

 

En el paisaje minero profundamente antropizado aparecen pequeñas manchas de vegetación, a modo de repoblaciones forestales, formando pequeños bosquetes de pinos y eucaliptos. Se sitúan básicamente en los alrededores de los asentamientos urbanos y responden al intento de regeneración medioambiental llevado a cabo, en la mayoría de los casos, por la propia empresa.

No se puede olvidar que en el pasado siglo, con los procesos de calcinación del mineral, se terminó con toda la vegetación autóctona del municipio. Por tanto, la regeneración forestal de estas zonas se convertía en tarea prioritaria.

Observando la ocupación y distribución del espacio, resulta fácil establecer una serie de unidades paisajisticas que describen su paisaje rural:el encinar, el alcornocal, los pinares, el eucaliptar y las tierras de labor.

    Los encinares ocupan el 41 por 100 del término, constituyendo el mayor de los aprovechamientos, por su extensión e importancia, en la economía del pueblo, debido a la versatilidad en sus usos. El carboneo, el pastoreo, la leña, la montanera, etc., eran los principales recursos ofrecidos. En la actualidad, algunos de los mismos tienen una significación residual, donde el carboneo ha desaparecido completamente y la montanera, junto con los pastos cíclicamente pasan por dudosas rentabilidades que se dejan notar en el número de cabezas de ganado y de explotaciones censadas en el término. En la actualidad, el estado del encinar es en general bueno apreciándose un cierto retroceso en su nivel de ocupación en beneficio de otras especies.

    El alcornocal tan sólo ocupa un 3,8 por 100 de la superficie, quedando representada por algunas pequeñas manchas al Este y Oeste del municipio, aunque en algunas fincas es frecuente verle mezclado con pinos y encinas.

    El eucaliptar, junto con el pinar, componen los nuevos aprovechamientos forestales, muy beneficiados por el retroceso del monte bajo. El eucaliptal, con 785 hectáreas, ocupa dos importantes propiedades situadas al Norte y Sur de la localidad, coincidiendo con las zonas de mayor pendiente. El pinar ocupa aproximadamente 430 has., concentradas en dos zonas : una dedicada a la repoblación de pinus pinaster localizada en la parte alta de la Sierra de la Picota, a veces mezclada con alcornoque; y otra situada al Sur del término. Esta última ha alcanzado un óptimo estado vegetativo, formando una masa boscosa que destaca por el porte de sus ejemplares y la homogeneidad de su conjunto.

    Las tierras de labor se extienden de forma longitudinal a lo largo de la carretera y en pequeñas zonas diseminadas del término que en algún momento de la historia han coincidido con antiguos asentamientos.

Hay que destacar la presencia de extensas plantaciones de cítricos en regadío, implantadas por la compañía Rio Tinto Fruits. En un principio fue una salida para la ocupación de la mano de obra excedente de la actividad minera y hoy se ha consolidado como de uno de los recursos económicos más importantes de la comarca

Los ríos que atraviesan esta zona, el Tinto y el Odiel, imponen su carácter a la comarca: el río Tinto presenta un característico color rojizo, que le da nombre, producto de unas aguas afectadas durante siglos por la actividad minera.

La fauna es muy interesante, y en ella destaca el meloncillo, jabalí, cigüeña, águilas, garzas, conejos y lirones.

En los últimos años se observa el aumento de especies cinegéticas de caza mayor como ciervos, muflones, gamos y jabalíes.

En este contexto conviven la flora y fauna originaria, como jaras, aulagas, encinas, ciervos y jabalíes que habitan los territorios menos alterados como dehesas o algunas zonas húmedas aún vírgenes, con endemismos como el brezo de las minas (Erica andevalensis), que nace en las zonas de escombreras y salpica todo el monte.

Ni peces, ni reptiles, ni anfibios habitan en sus 80 km. de recorrido, pero el Tinto rebosa de vida microscópica única en el mundo muy parecida a aquellas formas de vida primitiva que poblaban la tierra, que son endémicas de la zona. El río Odiel, por el contrario, permite que se mantenga parte de la flora y fauna autóctona a lo largo de su cauce.

Las especies vegetales más destacadas de la Cuenca Minera son las siguientes:

  • Alcornoque.
  • Brezo.
  • Encina.
  • Eucalipto.
  • Jara.
  • Madroño.
  • Naranjo.
  • Pino.

Las especies animales más destacadas que podemos encontrar en la Cuenca Minera son las siguientes:

  • Abubilla.
  • Águila real  
  • Alacrán o escorpión.
  • Carpa.
  • Ciervo.
  • Cigüeña.
  • Conejo.
  • Jabalí.
  • Murciélago.
  • Meloncillo.
  • Muflón.

Se presta especial atención a especies amenazadas como el brezo de las minas (Erica andevalensis), planta endémica de Huelva en peligro de extinción. Se encuentra incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía 
Vive en las escombreras de las minas, bordes de cauces de agua, asomos rocosos de Gossán en la zona de Rio Tinto en Huelva. Aunque a veces se encuentra como poblaciones monoespecíficas, especialmente en los bordes de cauces o ríos tambien se puede encontrar junto a  Erica australis o mezclado con jaras y otros brezos como Cistus ladanifer (Jara pringosa), Cistus populifolius, Cistus monspeliensis, Cistus crispus, Erica umbellata, Erica scoparia, Genista polyanthos, Nerium oleander (adelfa), Flueggea tinctoria (Securinega tinctoria) ...